¿Puede la vacuna contra la COVID-19 desencadenar un brote de enfermedad de Graves?

By Sina Hartung, MMSC-BMI, Harvard Medical SchoolReviewed by Eureka Health Medical Group
Published: October 14, 2025Updated: October 14, 2025

Key Takeaways

Los brotes de enfermedad de Graves tras la vacunación contra la COVID-19 son posibles, pero extremadamente raros. La mayoría de los casos descritos son leves, responden al tratamiento estándar y no superan el número de recaídas esperadas en la población general con Graves. Para casi todos los pacientes, los beneficios de la inmunización siguen superando los riesgos potenciales.

¿Existe un vínculo biológico entre la vacuna COVID y los brotes de Graves?

Las vacunas de ARNm y de vectores virales pueden activar temporalmente la inmunidad innata. En personas con autoinmunidad tiroidea previa, este estímulo podría reavivar la producción de anticuerpos TRAb y desencadenar hipertiroidismo. Hasta ahora, la relación es plausible pero no definitiva.

  • Respuesta inflamatoria breveEl pico de citocinas postvacuna dura 24–48 h, suficiente para reclutar linfocitos T y B memoria.
  • Mimetismo molecularLa proteína Spike comparte secuencias peptídicas con proteínas tiroideas, lo que teóricamente favorece la reactividad cruzada.
  • Datos in vitro limitadosSolo dos estudios han demostrado aumento transitorio de TRAb tras estimulación con Spike en cultivos primarios.
  • Incidencia global ínfimaBases de farmacovigilancia con miles de millones de dosis han notificado menos de 200 sospechas de brotes post-vacunales (~0,0002 %); una revisión sistemática identificó solo 57 casos y el 90 % volvió a la función tiroidea basal en ocho semanas con terapia antitiroidea estándar. (EurekaHealth)
  • Estudio poblacional sin aumento del riesgoUn estudio caso-control israelí (726 casos vs 1452 controles) encontró proporciones de vacunación similares (17,2 % vs 15,1 %) y una OR de 1,15 (IC 95 % 0,92–1,43), lo que descarta un incremento significativo de la incidencia tras la vacuna. (EndocrinolAdvisor)

¿Qué tan frecuentes son los brotes reportados tras la vacunación?

Los registros farmacovigilancia muestran pocos casos en relación con los millones de dosis administradas. La incidencia observada no excede la tasa espontánea de recaídas de Graves (alrededor de 5 % anual).

  • Incidencia muy bajaEudraVigilance notificó 124 casos de tirotoxicosis tras 160 millones de dosis; 0,00008 %.
  • Edad promedio 42 añosLa mayoría eran mujeres con antecedentes de Graves controlada.
  • Resolución favorableEl 86 % se estabilizó con ajuste de antitiroideos en 6 semanas.
  • Incidencia global de 1 por 10 millonesUna revisión de VAERS y EudraVigilance identificó 167 reportes de tirotoxicosis tras 1 700 millones de dosis COVID-19, lo que equivale a ~0,00001 % (1 caso cada 10 millones). (EurekaHealth)
  • Sin aumento en estudios poblacionalesEn un estudio israelí con 726 pacientes con Graves y 1 452 controles, la OR para desarrollar la enfermedad tras al menos una dosis fue 1,15 (p>0,05), sin evidencia de mayor riesgo post-vacunación. (EndocrinologyAdvisor)

¿Cómo reconocer un flare de enfermedad de Graves después de la vacuna?

Los síntomas suelen aparecer entre el día 3 y la semana 4 post-inyección. Identificarlos pronto permite ajustar la medicación antes de que aparezcan complicaciones cardiovasculares.

  • Taquicardia sostenidaFrecuencia >100 lpm que no mejora con reposo.
  • Pérdida de peso rápidaMás de 2 kg en un mes sin cambios dietéticos.
  • Ansiedad y temblor finoSe intensifican frente a la situación basal.
  • Exoftalmos reactivoAumento de la congestión ocular en pacientes con orbitopatía.
  • Palpitaciones o latidos irregularesSon la manifestación inicial en el 63 % de los flares notificados tras la vacuna; al superar 120 lpm requiere valoración urgente. (EurekaHealth)
  • Disnea y fatiga súbitasDescritas desde el día 7 luego de BNT162b2, asociadas a tirotoxicosis severa que precisó aumentar la dosis de tiamazol. (PubMed)

¿Cuándo buscar atención médica y qué pruebas solicitar?

Cualquier síntoma persistente después de 48 h debe motivar control. Las pruebas de función tiroidea confirman o descartan la recaída y guían el ajuste terapéutico.

  • TSH ultrasensibleValor <0,05 mUI/L indica hipertiroidismo activo.
  • FT4 y FT3 elevadosContribuyen a calcular la gravedad bioquímica.
  • TRAb cuantitativosNiveles >10 UI/L se asocian a mayor riesgo ocular.
  • Riesgo posvacunal extremadamente bajoSolo 167 notificaciones de recaída se registraron tras 1,7 millardos de dosis (≈1 por cada 10 000 000; <0,0002 %), y más del 90 % recuperó la función tiroidea basal en ocho semanas. (EurekaHealth)
  • Ventana típica de aparición de síntomasEn 62 casos revisados, el inicio ocurrió a los 12 días (de novo) y 21 días (recaídas) tras vacunas ARNm; con vectores virales fue a los 7 y 14 días, respectivamente. (EurJ Med Res)

¿Qué estrategias disminuyen el riesgo de un brote al vacunarte?

Un ajuste preventivo del tratamiento y la planificación del momento de la dosis reducen la probabilidad de recaída. La coordinación con el equipo clínico es clave.

  • Eutiroideos antes de la dosisMantener TSH ≥0,4 mUI/L reduce disparadores inmunitarios.
  • Beta-bloqueo profilácticoPropranolol 10–20 mg cada 8 h los primeros 5 días puede frenar síntomas iniciales.
  • Monitoreo precozAnalítica 10-14 días post-vacuna detecta cambios subclínicos.

    Frequently Asked Questions

    Este contenido es para fines informativos y no está destinado a ser un consejo médico. Siempre consulte con un proveedor de atención médica calificado para diagnóstico, tratamiento y recomendaciones médicas personalizadas.

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