¿Qué causa el síndrome de piernas inquietas?

By Sina Hartung, MMSC-BMI, Harvard Medical SchoolReviewed by Eureka Health Medical Group
Published: November 27, 2025Updated: November 27, 2025

Key Takeaways

El síndrome de piernas inquietas (SPI) es multifactorial. La genética, la baja reserva de hierro cerebral, enfermedades crónicas, medicamentos, cambios hormonales y hábitos de vida se combinan. Analizar cada factor permite prevenir brotes y mejorar el sueño.

¿Cuáles son los factores genéticos detrás del síndrome de piernas inquietas?

Hasta un 60 % de los casos tienen antecedentes familiares directos. Variantes en genes que regulan la dopamina alteran la señalización neuronal y provocan la necesidad imperiosa de mover las piernas, sobre todo en reposo nocturno.

  • Mutación MEIS1 frecuenteIdentificada en más del 40 % de los pacientes con SPI familiar.
  • Herencia autosómica dominanteUn padre afectado confiere un 50 % de probabilidad a sus hijos.
  • Interacción gen-ambienteLa predisposición genética se expresa más cuando existen carencias de hierro o estrés.
  • Alta concordancia en gemelos idénticosLos estudios de gemelos muestran una coincidencia aproximada del 50 % en gemelos monocigóticos, lo que respalda un componente genético sólido para el SPI. (ScienceDirect)
  • Debut precoz como marcador heredadoCuando los síntomas aparecen antes de los 45 años, es más probable que el cuadro sea familiar, según reportes clínicos. (ClevelandClinic)

¿Cómo afecta la deficiencia de hierro al SPI?

El hierro es cofactor de la tirosina hidroxilasa, enzima clave para sintetizar dopamina. Una ferritina sérica inferior a 50 µg/L se asocia a un aumento del 70 % en la intensidad de los síntomas.

  • Hierro cerebral reducidoLas resonancias con susceptibilidad magnética muestran menor contenido en el núcleo estriado.
  • Anemia ferropénica coexistenteHasta el 25 % de los pacientes con SPI tienen anemia leve.
  • Respuesta a la reposiciónSuplementar hierro disminuye los movimientos periódicos de piernas en un 40 %.
  • Deficiencia sin anemia frecuenteEn una cohorte de 196 pacientes con SPI y hemoglobina normal, el 42,3 % tenía ferritina baja; el riesgo fue 5,5 veces mayor en mujeres que en varones. (Front Neurol)
  • Fallo en la captación neuronal de hierroSe postula un defecto funcional en la adquisición de hierro por las neuronas, lo que limita la síntesis de dopamina incluso con valores periféricos dentro de la normalidad. (Sleep Med Rev)

¿Qué enfermedades crónicas aumentan el riesgo?

Insuficiencia renal, neuropatía diabética y enfermedad de Parkinson comparten vías dopaminérgicas. El SPI secundario aparece en casi un tercio de estos pacientes y suele ser más resistente a tratamiento.

  • Diabetes tipo 2Eleva el riesgo relativo de SPI a 1,8.
  • Insuficiencia renal crónicaHasta el 30 % de quienes reciben diálisis presentan SPI moderado-grave.
  • Esclerosis múltipleLa desmielinización medular puede duplicar la frecuencia de espasmos nocturnos.
  • Enfermedad de ParkinsonHasta el 50 % de los pacientes con Parkinson refieren síntomas de SPI, probablemente por la misma deficiencia dopaminérgica implicada en ambos trastornos. (Healthgrades)
  • Neuropatía periféricaLa Cleveland Clinic subraya que la lesión de nervios periféricos puede precipitar SPI, en especial cuando la neuropatía es de origen diabético. (ClevelandClinic)

¿Qué fármacos y sustancias pueden desencadenarlo?

Antidepresivos, antihistamínicos sedantes y cafeína bloquean receptores dopaminérgicos o aumentan excitabilidad neuronal. El consumo regular de estos compuestos puede adelantar la aparición de síntomas a la tarde.

  • ISRS y IRSNEn un estudio de cohorte, el 20 % de los usuarios presentó SPI nuevo.
  • Antihistamínicos H1La difenhidramina triplica la incidencia de movimientos periódicos de piernas.
  • Cafeína sobre 300 mg/díaAsocia 1,5 veces más despertares.
  • AntipsicóticosSe describen como desencadenantes frecuentes porque bloquean la vía dopaminérgica; varios reportes clínicos indican un claro empeoramiento de los síntomas tras su inicio. (Everyday Health)
  • Alcohol y tabacoTanto la ingesta de alcohol como la nicotina pueden intensificar el SPI y dificultar el sueño, por lo que las guías recomiendan limitar su consumo dentro del abordaje no farmacológico. (Mayo Clinic)

¿Por qué el embarazo y los cambios hormonales influyen en los síntomas?

El SPI aparece en hasta el 26 % de las gestantes, sobre todo en el tercer trimestre, y remite después del parto. Estrógeno elevado y mayor demanda de hierro agravan la disfunción dopaminérgica.

  • Incremento de estrógenosModula la recaptación de dopamina en el sistema nigroestriatal.
  • Caída de ferritina en el tercer trimestreLos niveles bajan un 30 % respecto al inicio del embarazo.
  • Riesgo de recurrenciaUn 40 % vuelve a tener SPI en embarazos posteriores.
  • Déficit de folatoNiveles insuficientes de ácido fólico se han relacionado con la aparición o empeoramiento del SPI gestacional. (WebMD)
  • Remisión en pocas semanasLos síntomas suelen disminuir notablemente dentro de las primeras semanas tras el parto. (Healthline)

Frequently Asked Questions

Este contenido es para fines informativos y no está destinado a ser un consejo médico. Siempre consulte con un proveedor de atención médica calificado para diagnóstico, tratamiento y recomendaciones médicas personalizadas.

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